¡Ñam, Ñam, Yong’An! (2025): Caos, Risas y un Final Que No Esperas | Reseña y Explicación del Final
Cartel de ¡Ñam, Ñam, Yong’An! - Courtesy of Tencent Video
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DetallesVALUACIÓN: (7.5/10)
TÍTULO ORIGINAL: 宴遇永安 – Yàn yù yǒng’ān AÑO: 2025 EPISODIOS: 32 DURACIÓN: 45’ DIRECCIÓN: Bai Yun Mo GUIÓN: Ji Sang Rou, Ding Lu AUTOR DE LA OBRA ORIGINAL: Ying Tao Gao (长安小饭馆 – Chang’an Small Restaurant) LUGARES COMUNES RESPETADOS: 2 - 4 - 5 - 6 - 7 - 8 - 9 - 10 - 11 - 15 |
EN RESUMEN
- Qué esperar: ¡Ñam, Ñam, Yong’An! es una comedia gastronómica sorprendentemente divertida, enriquecida por los malentendidos de los viajes en el tiempo. Más allá de su tono desenfadado, la serie aborda con sensibilidad temas profundos como el amor familiar en sus formas más auténticas e imperfectas, la capacidad de apreciar lo que se sale de lo convencional, el valor de la comunidad y la solidaridad con los menos afortunados. Una mezcla de ironía, calidez humana y reflexión que la convierte en una experiencia mucho más enriquecedora de lo que sugiere el título.
- Puntos fuertes: el interesante enfoque en el universo culinario chino, la exaltación de los lazos familiares, los brillantes momentos cómicos.
- Debilidades: el tira y afloja amoroso, el final agridulce.
- Recomendado si te gustan:Li Yun Rui y Wang Ying Lu, viajes en el tiempo, las slow burn romance, sagas familiares, platos estéticamente agradables.
- ¿Lo volvería a ver?Sí, aunque hubiera preferido que tuviera un final diferente.
Si quieres saber por qué recomiendo ver este drama, sigue leyendo.
En una temporada repleta de dramas, ¡Ñam, Ñam, Yong’An! llega como un soplo de aire fresco: brillante, impredecible y deliberadamente exagerada. Desde cocinas rebosantes de platos tentadores hasta situaciones hilarantes, ¡Ñam, Ñam, Yong’An! narra el encuentro (y choque) de dos mundos opuestos: el pragmático de un formal funcionario imperial y el caótico de una chef autodidacta y su excéntrica familia.
En esta *reseña del drama ¡Ñam, Ñam, Yong’An!, tras ver todos los episodios,* analizaré la trama, los personajes y todos los elementos que hacen de esta serie una comedia ligera pero nada banal, y que me llevan a recomendarla.
Trama
Para revitalizar el restaurante familiar, Shen Shao Guang convence a sus padres, hermano y sobrina de grabar un vídeo con hanfu en su casa ancestral, ahora convertida en museo, para promocionar el establecimiento.
Sin embargo, al llegar, una extraña niebla envuelve la residencia y los cinco se ven obligados a huir, encontrándose en Yong’an, durante la dinastía Tang.
Allí se reencuentran con su antepasado, el virtuoso viceprefecto Lin Yan, a quien intentan por todos los medios convencer para que les permita entrar en la residencia y así encontrar la forma de regresar al presente.
No obstante, sus planes fracasan uno tras otro y, como último recurso, Shen Shao Guang decide hacerse pasar por el prometido de su antepasado, con quien había perdido contacto tras la tragedia que azotó a su familia.
Lin Yan, en realidad, es Cui Che, hijo del difunto Prefecto de Jingzhao, acusado de corrupción y asesinado en prisión diecisiete años atrás, cuyo nombre el chico está tratando de limpiar.
Atrapados temporalmente en el pasado, los Shen deciden usar sus conocimientos modernos para incursionar en el negocio de la restauración en Yong’an y abrir un restaurante familiar, atrayendo a muchos clientes, pero también la envidia de la Taberna Yunlai, uno de los restaurantes más populares de la ciudad.
Al vivir cerca de Lin Yan, la familia Shen le toma mucho cariño, especialmente Shen Shao Guang, quien, en cierto momento, descubre que está enamorada de su antepasado, y él le corresponde.
Entre malentendidos, confusiones y situaciones peligrosas, los Shen harán todo lo posible por sobrevivir en una realidad muy diferente a la suya, donde cualquier error podría alterar el futuro de forma inesperada.
Profundización: Los Tres Departamentos (三省 – Sān Shěng) de la era Tang
Reseña del Drama ¡Ñam, Ñam, Yong’An! (Sin Spoiler)
¡Ñam, Ñam, Yong’An! es un drama ligero que logra combinar comedia, viajes en el tiempo, el poder reconfortante de la comida e intrigas palaciegas de una manera muy entretenida, sin caer (casi) nunca en lo exagerado ni en lo demasiado serio.
Uno de los elementos más interesantes del drama es, sin duda, el papel central de la comida como un verdadero hilo conductor emocional. Cocinar es el lenguaje a través del cual los personajes se conectan, chocan y se reconcilian. Es divertido, e incluso fascinante, ver la preparación de platos tradicionales chinos, elaborados con esmero y un estilo visual atractivo, y observar cómo cada plato encierra un fragmento de historia personal, un gesto de cariño o la resolución de un pequeño conflicto. En este drama, la comida es memoria, unidad e identidad: un ingrediente tan esencial como los propios protagonistas.
Otro aspecto distintivo es el enfoque en los lazos familiares en lugar del amor romántico. La serie logra transmitir la calidez de una familia real, en contraste con la soledad forzada que el protagonista experimentó en el pasado. Ver cómo se abre poco a poco al sincero afecto de los Shen es uno de los momentos más conmovedores del drama: natural, íntimo y narrado con una sensibilidad que enternece sin caer jamás en el sentimentalismo excesivo.
Trama y Personajes
En cuanto a la trama, debo admitir que ¡Ñam, Ñam, Yong’An! me conquistó con su ligereza: episodios dinámicos, momentos emotivos y humor espontáneo hacen que la historia sea sorprendentemente entretenida. La dinámica familiar de los Shen es auténtica y cálida, y el drama transmite una rara sensación de cotidianidad y afecto.
Desafortunadamente, en la segunda mitad, el tono cambia radicalmente: la comprensión de Shen Shao Guang de que ama a Lin Yan — y que no puede corresponderle — transforma la narrativa en un melodrama lleno de dudas y tormento. A esto se suman algunas subtramas algo engañosas que terminan empañando el brillo inicial, aunque dejan intacto el atractivo emocional de la historia.
Como suele ocurrir en los dramas pseudorrománticos, la subtrama de intriga política queda algo relegada, desarrollándose plenamente solo en los últimos seis episodios. En la primera mitad de la serie, esta ausencia no pesa demasiado, ya que la atención se centra en la adaptación de la familia Shen a la vida en el pasado y en el fortalecimiento de su vínculo familiar con Lin Yan. Sin embargo, hacia el final, el ritmo se acelera bruscamente: las revelaciones y el acto final llegan de forma algo apresurada, dejando la sensación de que no se dedicó suficiente tiempo a esclarecer todos los pasos que condujeron al descubrimiento de los secretos del pasado.
En cuanto a la caracterización, me gustó mucho que todos los personajes de la historia estén bien definidos y tengan personalidades multifacéticas. Cada uno de los protagonistas reacciona a los viajes en el tiempo de forma diferente y coherente con su propia personalidad: algunos con un espíritu práctico, otros con miedo, otros con curiosidad. No hay personajes planos ni meros recursos narrativos; incluso los secundarios muestran matices sutiles, rasgos humanos, fragilidades y contradicciones que los hacen creíbles. Es precisamente esta atención al detalle lo que hace que el drama sea más sólido y cautivador, permitiendo que el espectador se encariñe con los personajes (o los odie).
Historia de amor y final
En el plano romántico, no esperen momentos de pasión desbordante ni de intensa implicación emocional, ya que, sobre todo en los primeros veintiocho episodios, están prácticamente ausentes. La historia de amor entre los protagonistas se desarrolla con extrema lentitud; sin duda, de forma natural, pero nunca llega a ser el punto álgido de la narración. El tema de los viajes en el tiempo y el encuentro entre descendientes y ancestros añade un elemento curioso y original, pero a la vez introduce cierta complejidad que, en última instancia, lastra la historia de amor. Esta dinámica parece, por momentos, más un recurso narrativo para alargar la trama que un recurso genuino para hacer más interesante el vínculo que se desarrolla entre los dos protagonistas.
Lamentablemente, el final me dejó algo perpleja. Algunos detalles siguen siendo difíciles de explicar si tomamos al pie de la letra todo lo que se nos ha contado a lo largo de la narración. De hecho, el regreso de Shen al presente llevó a los guionistas a introducir recursos narrativos algo forzados para ofrecer a los espectadores un epílogo romántico y evocador, lo que, sin embargo, genera algunas inconsistencias difíciles de explicar.
Reparto
Me gustaría elogiar al reparto, que creó un conjunto armonioso y coherente, transmitiendo una conexión natural y cómplice.
Wang Ying Lu confirma su habilidad para hacer que cada personaje sea entrañable, resaltando sus fortalezas y debilidades de una manera encantadora y natural. Me ha encantado en todos los dramas en los que ha aparecido este año, desde Xian Yu hasta Las 12 Cartas, y espero que continúe su ascenso meteórico, que podría convertirla en la próxima Zhao Lu Si.
Li Yun Rui equilibra la seriedad con la autocrítica, transformando la típica historia de enemies to lovers en una comedia con un toque romántico ingenuo. Su personaje es el típico protagonista masculino guapo, inteligente y capaz, y como todos sus personajes, me da la impresión de ser demasiado perfecto para ser real (tuve la misma impresión en Flor). Su actuación es sin duda buena, aunque en este drama, la excelente Wen Wen le da voz, así que mi calificación está algo influenciada por esto.
Reitero mi admiración por las actuaciones de Chang Long y Sui Jun Bo (igualmente excelentes en Jiang Dui Dui Chong Sheng Ji y Odisea del Brocado, respectivamente), pero sobre todo, me gustaría elogiar a la jovencísima Han Mo, quien ofreció una excelente interpretación de Yang Yang.
Un último reconocimiento para los veteranos Ni Hong Jie y Liu Jun (el odiado Emperador en Jun Jiu Ling y Guardianes de Dafeng), así como para el talentoso Hu Wei, a quien espero ver pronto en un papel protagónico.
Aspectos Visuales y Banda Sonora
Estéticamente, ¡Ñam, Ñam, Yong’An! me pareció un drama con gran atención al detalle: los decorados están muy bien logrados y los escenarios resultan creíbles, incluso cuando se permiten algunos toques excéntricos. Este equilibrio contribuye a crear una atmósfera de época vívida y poco artificial.
La dirección no busca deslumbrar a toda costa, pero funciona gracias a una cuidadosa gestión de las escenas y la iluminación, construyendo un mundo sólido y agradablemente inmersivo sin necesidad de excesos.
Aprecié especialmente el vestuario de estilo Tang de Huang Wei, que para mí es uno de los puntos fuertes de la serie: además de ser visualmente atractivo, logra transmitir algo sobre los personajes, su estatus y sus personalidades. La calidad de las telas y la atención al detalle son evidentes y contribuyen a la coherencia visual general.
La banda sonora sigue bastante de cerca las coordenadas típicas de los dramas románticos, con muchas canciones de amor con sonidos suaves y melancólicos, que acompañan discretamente los momentos más emotivos. Sin embargo, lo que realmente destaca es 喜宴开 (Feast Begins), una pieza coral dedicada a la comida y la convivencia, construida sobre sonidos folclóricos: aquí las voces de los protagonistas se alternan y entrelazan, dando vida a un momento alegre de compartir. Esta pieza es también la que mejor transmite el lado más ligero y juguetón del drama.
¡ATENCIÓN!
A PARTIR DE ESTE PUNTO COMIENZA LA SECCIÓN DE SPOILERS. NO CONTINÚES SI NO QUIERES SABER TODOS LOS DETALLES DEL DRAMA.
Reseña del Drama ¡Ñam, Ñam, Yong’An! (Spoiler)
Lo Que Funciona
Las Relaciones familiares
Uno de los aspectos que más aprecié de ¡Ñam, Ñam, Yong’An! fue la decisión, poco común en un drama de época, de dar más protagonismo al afecto familiar que al amor romántico.
La serie logra transmitir con éxito el sentimiento de “familia”, no solo como un vínculo de sangre, sino como calidez compartida, presencia y aceptación mutua. En este sentido, el contraste entre la soledad inicial de Lin Yan, acostumbrado a vivir en un mundo frío y aislado, y la afectuosa vitalidad de la familia Shen, donde cada gesto cotidiano se convierte en una expresión de cariño, es impactante.
Resulta profundamente conmovedor ver cómo Lin Yan se abre poco a poco a esta nueva calidez: un viaje íntimo y gradual que lo lleva a redescubrir un sentido de pertenencia y el valor del afecto familiar sincero. La forma en que la serie narra esta transición —con delicadeza, pero sin sentimentalismos— es uno de sus elementos más auténticos y reconfortantes.
El vínculo que Lin Yan desarrolla con la familia Shen adquiere un significado aún más profundo al compararlo con su relación con el Príncipe Zhao. Un hombre que fue un modelo a seguir, un mentor y un apoyo para Lin Yan tras la pérdida de su padre, una persona a la que respetaba y admiraba profundamente.Sin embargo, esta confianza resulta estar mal depositada, ya que fue el propio príncipe Zhao quien incriminó al padre de Lin Yan, llevando a un hombre virtuoso a la muerte. Su acto de adoptarlo, aparentemente motivado por nobles sentimientos, en realidad se basa en un motivo inquietante: su asombroso parecido con su difunto primogénito. Nunca queda claro si el hombre amaba de verdad a su hijo adoptivo o simplemente lo mantenía cerca como un sustituto, un recordatorio viviente de lo que había perdido.
Esto también explica la desconfianza inicial de Lin Yan hacia cualquier forma de vínculo emocional: para él, el amor y la confianza siempre han estado subordinados a la capacidad de cumplir con las expectativas ajenas. Y es precisamente por esto que el encuentro con la familia Shen adquiere un significado tan conmovedor: su afecto es desinteresado, auténtico y libre de segundas intenciones. Mientras que el príncipe Zhao había impuesto un amor condicional e ilusorio, los miembros de la familia Shen ofrecen una calidez sincera, sin pedir nada a cambio.
Es en este contraste donde se mide el verdadero crecimiento emocional de Lin Yan: un hombre que, tras verse reducido a un reflejo de los demás, finalmente logra reencontrarse a sí mismo en el sentimiento más simple y puro: el de la familia.
El Guion
Me resultó muy satisfactoria la sensación de coherencia que impregna gran parte de la historia.
La familia Shen, catapultada a una época lejana, debe lidiar con las dificultades prácticas de la vida diaria: no se trata de un viaje de placer, sino de una lucha por la supervivencia en un mundo desconocido. La escena en la que Li Feng Xia se ve obligada a vender sus últimas joyas de oro —preciosos recuerdos de su vida moderna— para alimentar a su familia transmite a la perfección la realidad de la situación y las dificultades de los personajes.
El diálogo también se mantiene lógico y creíble: como cuando A’Ji reprende a Lin Yan por confundirlos con espías (“¿Quién aquí parece capaz de oponerse a ti?”), o cuando los Shen dudan en aceptar las tareas de cocina para la reunión literaria de la Princesa Real, temiendo ser condenados a muerte por el más mínimo error, como sucede en los dramas. Todo contribuye al realismo y la emotividad de la historia.
Sin embargo, en ocasiones, la incorporación de conocimientos modernos a la trama se siente un poco forzada, como en la escena donde A’Ji le explica a Lin Yan cómo funciona un lavavajillas y termina construyéndole uno: un episodio conmovedor, pero que socava ligeramente la verosimilitud histórica general del drama.
Otro aspecto que realmente aprecié de ¡Ñam, Ñam, Yong’An! es cómo logra jugar con los clichés típicos de los dramas románticos sin caer en lo absurdo o forzado. No faltan escenas “de manual”, pero en lugar de parecer trucos añadidos para crear drama innecesario, se integran a la perfección en la narrativa, casi como si fueran naturales. Un pequeño milagro, considerando lo mucho que este género nos ha acostumbrado a situaciones improbables y giros argumentales predecibles.
Lo Que No Funciona: el Ritmo Narrativo Irregular
Como se mencionó, uno de los aspectos más perjudiciales de la narrativa de ¡Ñam, Ñam, Yong’An! es su ritmo irregular.
En la primera mitad, el drama logra captar la atención gracias a una historia cautivadora y sorprendentemente ligera, compuesta por episodios divertidos, reconfortantes y, por momentos, emotivos. La comedia, a pesar de algunos excesos justificables, está bien equilibrada y es funcional para la narrativa, mientras que la dinámica familiar es espontánea y agradable, brindando al espectador la grata sensación de observar una familia real, con sus imperfecciones y dinámicas.
Sin embargo, a medida que avanzan los episodios, el tono de la serie cambia significativamente: Shen Shao Guang se da cuenta de que se ha enamorado profundamente de Lin Yan, y que él también siente lo mismo. La constatación de su situación “imposible” (después de todo, están unidos por un lazo de sangre, por lejano que sea) la sume en un conflicto emocional que marca un claro cambio en el ritmo narrativo. A partir de ese momento, la ligereza inicial da paso a un melodrama atormentado, en el que Shen Shao Guang alterna lágrimas, dudas e intentos de rechazar a Lin Yan de la forma más dolorosa posible.
Para complicar aún más las cosas, aparecen una serie de subtramas caóticas y poco interesantes: las constantes (e incomprensibles) discusiones entre Shen Jian She y Li Feng Xia, la repentina (e igualmente inexplicable) partida de Shen Shao Jie, y la llegada de Yu San, el nuevo chef del restaurante, quien resulta ser un espía del príncipe Zhao, añadiendo aún más confusión a una trama ya de por sí enrevesada.
En esencia, la segunda mitad de la serie pierde su atractivo y frescura iniciales, sacrificando el tono ligero y familiar que la había hecho tan disfrutable en favor de los conflictos internos de los personajes, que al final resultaron innecesarios.
Final
Sin embargo, lo que más me dejó perplejo fue el final de la serie.
En primer lugar, la revelación de que Lin Yan no es el verdadero ancestro de la familia Shen, sino el censor Pei Fei, es una decisión narrativa curiosa y algo desconcertante, sobre todo porque crea inconsistencias difíciles de explicar. Para empezar, cuesta creer que ambos hombres se casaran con una mujer de apellido Shen, como si fuera el apellido más común en Yong’an; ¡y de hecho, podría serlo, dado que la sobrina del vicerrector Meng también lo tiene!
Además, el hecho de que en ambos casos el hombre se una a la familia de la novia y adopte su apellido parece plausible para Lin Yan — quien lo hace para evitar la pena de muerte y beneficiarse del indulto imperial concedido a los Shen —, pero decididamente menos justificable en el caso de Pei Fei, de quien la historia nos lleva a creer que ha permanecido célibe de por vida, a menos que simplemente quisiera aprovecharse del prestigio y la riqueza de su hipotética esposa.
En general, esta revelación, aunque pretendía ofrecernos un episodio dedicado al matrimonio entre los dos protagonistas, corre el riesgo de subvertir toda la lógica interna de la trama, dejando al espectador con una sensación de disonancia en lugar de satisfacción. Además, aparece tan tarde en la narración que casi parece un intento de los guionistas por compensar el tira y afloja emocional al que nos han sometido a lo largo de los veintiocho episodios anteriores.
Otro elemento de inconsistencia es el recurso narrativo que reduce toda la historia del viaje en el tiempo de la familia Shen a un sueño de Shen Shao Guang.
Esta explicación dejaría prácticamente sin sentido toda la historia del regreso al pasado y parecería contradecir lo que se muestra en el drama: en el mundo antiguo, la historia habría continuado incluso después del regreso de los Shen al presente, y Lin Yan habría sido el único en recordarlos hasta su muerte. Si todo fue un sueño, ¿cómo se explicaría su recuerdo de ellos o su escape de la pena capital, obtenida, según la historia, gracias al indulto imperial concedido a los Shen?
La historia familiar transmitida por su abuelo, así como los retratos de Lin Yan y Shen Shao Guang expuestos en la residencia Yunshui, también carecerían de sentido, ya que, según esta teoría, Lin Yan jamás se habría casado con una señorita Shen (ni con nadie más).
Finalmente, la aparición del joven moderno que afirma haber tenido el mismo sueño que A’Ji, pero desde la perspectiva de Lin Yan, parece un intento forzado de concluir la historia con un giro romántico, lo que, sin embargo, plantea varias incongruencias lógicas.
Personajes y Reparto
Personajes Principales
Lin Yan/Lin An Ran/Cui Che (Li Yun Rui) Viceprefecto de Jingzhao (la prefectura capital) durante la dinastía Tang. Cuando tenía solo ocho años, su padre fue acusado de corrupción y condenado a muerte, mientras que él escapó milagrosamente de la masacre de su familia en su hogar ancestral en el condado de Qingyang. Posteriormente fue adoptado por el príncipe Zhao, amigo y confidente de su padre, quien lo crió y educó. Tras aprobar el examen imperial y resolver un antiguo caso de malversación en el condado de Huaiyuan, fue nombrado viceprefecto de la capital por el emperador.
Shen Shao Guang/Jicai/A’Ji (Wang Ying Lu) hija de restauradores de hoy en día. Para revitalizar el restaurante familiar, decide promocionarlo en redes sociales grabando un video vestida con hanfu junto a sus padres, su hermano y su sobrina en su hogar ancestral. Por un extraño giro del destino, se ve catapultada a la dinastía Tang, donde conoce y se enamora de quien cree que es su antepasado, el viceprefecto de Jingzhao, Lin Yan.
Shen Jian She (Feng Jia Yi) padre de Shen Shao Guang y Shen Shao Jie, es un hombre mediocre y un cocinero igualmente modesto. Sin embargo, tras viajar en el tiempo, sus conocimientos culinarios modernos le granjean fama y fortuna, alimentando su ego y sus constantes discusiones con su esposa.
Li Feng Xia (Sui Jun Bo) esposa de Shen Jian She y madre de Shen Shao Guang y Shen Shao Jie, es una mujer fuerte y tenaz que ha logrado mantener a flote la economía familiar durante años a pesar de los escasos ingresos de su marido, pero nunca se ha reservado tiempo para sí misma. De vuelta en el pasado, continúa dedicándose con diligencia al cuidado de sus hijos y al negocio familiar, pero la actitud arrogante de su marido minará su confianza y su matrimonio.
Shen Shao Jie/Gongcai (Chang Long) hermano mayor de Shen Shao Guang y padre de Yang Yang. Es un holgazán que muestra poco interés en el negocio familiar, pero demuestra un amor incondicional por su hija. Sus ideas modernas sobre las relaciones amorosas y el papel de la mujer en la pareja le granjean la admiración de las mujeres de la dinastía Tang, hasta el punto de ser apodado “El Guapo Shen” y convertirse en el principal consejero de Yong’an en asuntos del corazón.
Shen Yang Yang (Han Mo) hija de Shen Shao Jie y nieta de Shen Shao Guang. Es una niña brillante y vivaz que ayuda a sus abuelos y a su tía en el restaurante y se gana un lugar destacado como la única estudiante de la Academia Hongwen, la escuela más prestigiosa de Yong’an a la que asiste el Príncipe Heredero.
Personajes Secundarios
Cui Rang Zhi/Cui Ning (Yu Ming Xuan) padre de Lin Yan y antiguo prefecto de Jingzhao. Diecisiete años atrás, fue acusado de corrupción y murió en prisión cuando Lin Yan tenía solo ocho años. Para limpiar su nombre, Lin Yan se autoproclamará viceprefecto de la capital y buscará pruebas de su inocencia en las oficinas y entre los funcionarios de Yong’an, pero la justicia no le será fácil.
Dama Lu (Zhang Jing Tong) madre de Lin Yan, miembro de la familia Lu de Xiuzhou. Murió diecisiete años atrás durante la masacre perpetrada en la residencia familiar en el condado de Qingyang.
Liu Chang (Hu Wei) amigo de la infancia y asistente de Lin Yan.
Cheng Hu (Jin Jia) superintendente de la oficina de la prefectura y subordinado de Lin Yan.
Segundo Señor Xu, subordinado de Lin Yan en la oficina de la prefectura.
Pei Fei/Shi Er Lang (Liu Jun) censor imperial que entabla amistad con Lin Yan el día de su investidura en la Prefectura. Es el decimocuarto hijo de una rama menor de la prestigiosa familia Pei y no goza de gran estima dentro de su clan, pero siempre se ha esforzado por mantener a su madre tras la muerte de su padre. Por este motivo, se muestra reacio a casarse y formar una familia.
Superintendente Meng (Yu Yang) Subdirector Izquierdo del Departamento de Asuntos Estatales (Shàngshū Shěng) y Vicerrector. Desea casar a su nieta con Lin Yan, pero este se niega porque está enamorado de Shen Shao Guang.
Shen Jing Wen (Li Shu Man) nieta del Superintendente Meng. Le apasiona la cocina vegetariana y suele cocinar para las monjas del Convento Xingjiao. Gracias a su talento culinario, gana el Concurso de Maestros Culinarios organizado por el Consejero Kang, convirtiéndose en la chef más renombrada de Yong’an.
Consejero Kang (Shi Yu) Subfuncionario del Ministerio de Ritos. Es el propietario del local comercial que los Shen alquilan en el Callejón Juxian, y el organizador del Concurso de Maestros Culinarios de Yong’an.
Cao Rong (Wei Zi Xin) Viceministro de Justicia, quien lleva el caso de envenenamiento relacionado con el Restaurante Shen. Diecisiete años antes, ocupó el cargo de Asistente Administrativo en la Cancillería (Ménxià Shěng) y era amigo íntimo de Cui Rang Zhi. Cuando Cui Rang Zhi fue acusado de corrupción, fue degradado y enviado a Lingnan por interceder en su defensa, pero nunca dejó de buscar pruebas de la inocencia de su amigo.
Zhao Xun Zhi (Wang Xing Han) Gran Tutor del Príncipe Heredero y rector de la Academia Hongwen, la academia más prestigiosa de la capital. Fue discípulo y amigo de Cui Rang Zhi, pero al ser condenado, testificó en su contra. En realidad, el príncipe Zhao lo había estado chantajeando durante años, explotándolo para nombrar hombres de confianza en la corte.
Li Yuan Feng (Gao Shu Guang) Emperador. Un gobernante justo y atento a las necesidades del pueblo, reconoció el talento de Lin Yan y lo nombró viceprefecto de Jingzhao para ayudarlo a mantener el orden en la capital.
Eunuco Qin, asistente de palacio y secretario del emperador.
Li Xu (Zhu Jun Zheng), Príncipe Heredero. Es un joven muy estudioso y aplicado, y entabla una gran amistad con Yang Yang en la Academia Hongwen.
Li Ru Xin/Princesa Fuhui (Ni Hong Jie) hermana menor del Emperador y esposa del quinto señor de la familia Xiao. Es de espíritu libre y poco convencional, pero también tiene un fuerte vínculo con su hermano y su sobrino. Se enamora de Pei Fei, pero a pesar de su insistencia, no logra que él corresponda a sus sentimientos.
Quinto Señor Xiao, esposo de Li Ru Xin. Dirigió la investigación del caso de corrupción de Cui Rang Zhi, pero antes de llegar a una solución definitiva, cayó de su caballo y entró en coma.
Li Ji/Príncipe Zhao (Zhang Lei) sexto hermano del Emperador, cuyo feudo es la ciudad de Sushui. Es el benefactor de Lin Yan, a quien adoptó tras la masacre de su familia. Sin embargo, cuando Lin Yan se convierte en Prefecto de Jingzhao, su comportamiento cambia. En realidad, lleva años conspirando para derrocar a su hermano.
Li Sheng, hijo mayor del príncipe Zhao, quien murió joven, guarda un asombroso parecido con Lin Yan.
Li Ang (Ma Hao) cuarto hijo del príncipe Zhao. Siempre fue ignorado por su padre, quien favoreció primero a Li Sheng y luego a Lin Yan. Esto le ha generado un profundo resentimiento hacia este último, lo que lo impulsa a hacer todo lo posible por eliminarlo a él y a todos sus seres queridos.
Feng Li (Xue Yu Bin), gerente de la Taberna Yunlai. Es un hombre astuto y cruel que no dudará en usar cualquier táctica sucia contra el clan Shen para mantener la reputación de su restaurante.
Liu Mo, proveedor de la Taberna Yunlai. Por órdenes de Feng Li, sustituye los hongos destinados al restaurante Shen por hongos venenosos en un intento de incriminarlos.
Lu Yun (Guan Yun Peng) dueño de la taberna Yunlai, está aliado con el príncipe Zhao, para quien transporta y almacena armas ilegales para su ejército clandestino.
Liu Feng (Zhao Shun Ran) tercer joven señor de la familia Feng y dueño de la taberna Guixiang, es un hombre sencillo y honesto que admira profundamente la creatividad e ingenio de Shen Shao Guang. Por ello, a pesar de que su compromiso fracasó, decide invertir en el restaurante Shen.
Liu Weng (Shen Bao Ping) patriarca de la familia Liu y abuelo de Liu Feng, tras conocer a Shen Shao Guang y darse cuenta de su talento, intenta casarla con su nieto, pero ella se niega.
Chun Yan/A’Yuan (Dong Si Yi) chica que se lanza al río para salvar a A’Ji cuando esta cae accidentalmente al agua mientras reflexiona sobre sus sentimientos hacia Lin Yan. Es una huérfana de Shu, obligada por Feng Li a firmar un contrato de esclavitud que la vincula a la Taberna Yunlai. Gracias a Shen Shao Guang, recupera su libertad y es contratada en la Posada Shen.
Yu San (Li Dian Zun) talentoso chef contratado por los Shen para ayudar en la cocina tras la expansión del restaurante. En realidad es un espía del Príncipe Zhao, pero la amabilidad de los Shen lo redime y decide colaborar con ellos para frustrar los planes del Príncipe.
Magistrado Dou, magistrado del Condado de Huaiyuan, a quien Lin Yan condenó por malversación de fondos para la reconstrucción, obteniendo así el puesto de Viceprefecto de Jingzhao. Es pariente de la Noble Consorte Dou.
Noble Consorte Dou, concubina del Emperador Li, está aliada con el Príncipe Zhao, quien desea ayudarlo a llevar a cabo su golpe de estado.
Dou Shi Ba, antiguo asistente administrativo militar de la Guardia Jinwu, originario de Fengling. Dado por muerto por enfermedad seis años antes, en realidad está aliado con el príncipe Zhao, entrenando un ejército clandestino para usarlo en su futura revuelta.
Dama Zheng (Zhang Ke Ai), antigua prometida de Cui Che, quien, tras la condena del prefecto Cui, rompió todo vínculo con el clan Cui y se mudó con su familia al condado de Shi’an. Está casada con el magistrado del condado y acepta colaborar con Lin Yan para limpiar el nombre de Cui Rang Zhi. Le revela al subprefecto que el príncipe Zhao está en contacto con el clan Dou, a pesar de fingir estar enemistado con la noble consorte Dou.
Señora Du (Zhi Mei Ji) agente inmobiliaria de Yong’an que se parece mucho a Xiao Mei, la exesposa de Shen Shao Jie. Dirige una inmobiliaria donde estafa a personas desprevenidas robándoles sus depósitos y desapareciendo. Tras estafar a Shen Shao Jie, es arrestada por Lin Yan, pero Gongcai y Yang Yang interceden por su indulto, salvándola de la cárcel.
Personaje Preferido: Li Ru Xin
Es una mujer despreocupada, excéntrica y poco convencional.
Siempre dice lo que piensa y hace lo que quiere, sin importarle la opinión o la desaprobación de los demás, hasta el punto de que se la conoce como una mujer muy informal y, a veces, libertina.
Le encanta rodearse de gente interesante y talentosa, sin importar su origen o clase social, y tiene debilidad por los hombres guapos.
Aparenta ser frívola e ingenua, pero en realidad es una mujer muy sabia y perspicaz, capaz de captar las pistas más sutiles (como cuando se da cuenta de que Lin Yan está investigando la muerte de Cui Rang Zhi) y de ofrecer consejos sabios (como cuando le sugiere a A’Ji que use el indulto imperial concedido a la familia Shen para salvar a Lin Yan).
Es un gran apoyo para su hermano y una excelente guía para su sobrino, hasta el punto de que ambos son muy cercanos a ella y la consultan con frecuencia.
Contra su voluntad, se encuentra atrapada en un matrimonio sin amor y, tras el accidente de su esposo, obligada a cuidarlo durante años, incapaz de liberarse de ese vínculo ahora meramente formal y renunciando para siempre a la posibilidad de tener a su lado a alguien que la ame de verdad.
Sin embargo, es muy comprensiva con Pei Fei, hasta el punto de aceptar sus negativas a verla y su rechazo final a estar con ella.
Demuestra una gran valentía cuando, durante la revuelta del príncipe Zhao, es tomada como rehén por Li Ang junto con el príncipe heredero e intenta defender a su sobrino, y cuando, junto con Pei Fei, crea una distracción para que Lin Yan pueda llegar a la corte y detener a Li Ji.
Personaje Des-Preferido: Li Ji
Es un padre, amigo y hermano terrible.
Su obsesión con la muerte de su amado hijo lo lleva a salvar la vida de Lin Yan debido a su asombroso parecido con Li Sheng. Sin embargo, parece verlo más como un sustituto, un recordatorio viviente de lo que jamás podrá recuperar, que como un individuo con pensamientos, sentimientos y emociones.
No es casualidad que nunca le pregunte qué desea y lo mime mientras sea un hijo obediente y haga lo que se le ordena, pero lo abandona, aunque a regañadientes, cuando se opone a sus planes.
Se comporta de forma despreciable con Ji Ang, descuidándolo, menospreciándolo y provocando que sienta una envidia enfermiza hacia su hermano mayor y Lin Yan por la atención y el aprecio que les demuestra exclusivamente a ellos.
No tiene escrúpulos en traicionar y condenar a muerte a un amigo y a un hombre honesto como Cui Rang Zhi, simplemente para saciar su sed de poder y venganza contra su hermano imperial.
Utiliza amenazas y chantaje para ganarse la lealtad y el silencio de sus súbditos, y durante su intento de rebelión, no duda en usar la vida de sus sobrinos como moneda de cambio para forzar la abdicación del Emperador.
Ni siquiera su máximo sacrificio al permitir que su hijo escapara del palacio tras el fracaso de la revuelta, ni su último gesto de afecto hacia Lin Yan, lo redimen de toda la maldad que ha cometido.
Profundización: Los Tres Departamentos (三省 – Sān Shěng) de la era Tang
| Nombre Chino | Traducción | Función | Oficial Jefe |
|---|---|---|---|
中书省(Zhōngshū Shěng) |
Secretaría Central (o Secretaría Imperial) |
Redactó edictos imperiales, transformando la voluntad del Emperador en textos formales. |
中书令 (Zhōngshū Lìng) |
门下省(Ménxià Shěng) |
Cancillería de la Corte Imperial (o Secretaría de la Puerta Imperial) |
Revisó y refrendaron los edictos provenientes de 中书省. |
侍中 (Shìzhōng) |
尚书省(Shàngshū Shěng) |
Consejo de Asuntos Estatales |
Ejecutó los actos y decisiones aprobados. Supervisó los Seis Ministerios (六部). |
尚书令 (Shàngshū Lìng) |
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